Los derivaba con otros especialistas, pero cada uno trabajaba en su propio mundo. Sin comunicación. Sin un plan compartido. Y el paciente en medio de todo, repitiendo su historia una y otra vez sin que nadie conectará los puntos.
Entendí que el problema no era el paciente. Era el modelo.
Terintalia nació de esa necesidad de mirar a la persona como un todo. “Para que nadie más tenga que sanar a pedazos.”
— Elia Méndez, Fundadora de Terintalia